¡Síguenos en la red!

twitterfacebookgoogle pluslinkedinrss feedemail

2 de diciembre de 2013

Crítica: American History X

American History X se sitúa en un multicultural barrio norteamericano el cual experimenta todos los problemas por diferencias culturales al convivir personas de diferentes razas y credos. Derek Vinyard (Edward Norton), un joven blanco líder de un grupo neonazi en Estados Unidos, impactado por el asesinato de su padre a manos de una persona afroamericana y asesorado por el creyente en la supremacía blanca Cameron Alexander (Stacy Keach), se llena de ideas sobre discriminación, racismo, nacionalismo y violencia. Una noche, cegado por el odio, asesina a dos negros que trataban de robarle el coche, por lo que es enviado a prisión. Mientras tanto, su hermano pequeño Danny (Edward Furlong) ha desarrollado su admiración por él hasta el punto de convertirse también en neonazi.

Dirigida por Tony Kaye y con guión escrito por David McKenna, en conjunto es una película impresionante, una crítica muy interesante sobre cómo los prejuicios sociales pueden llegar a destruir y complicar a las personas, esto sin identificar quién es el bueno y quién es el malo, punto muy favorable dentro del desarrollo de la película ya que no nos dicen quienes son los culpables o responsables sino más bien, trascienden en la forma de presentar al problema como algo mucho más complejo, algo que se origina en los principios que surgen de una estructura social y no por las características raciales de los individuos. Hay ciertas escenas de la película que son magistrales.

Las interpretaciones de los personajes es algo muy destacable en la película. Edward Norton, que para su papel tuvo que ganar 14 Kg. de masa muscular, ofrece una actuación muy sobresaliente y convincente de un joven con ideales neonazis (skinhead) que busca en el fondo ubicarse en un lugar o situación que justifique la situación que culminó con el asesinato de su padre. Perfectamente caracterizado, sobre todo a través de esa gran esvástica tatuada en el pecho, Norton es un actor muy ecléctico que logra vender de buena manera sus productos a través de formas muy variadas. Por otro lado, Edward Furlong, más conocido por ser el mítico John Connor en Terminator 2, ofrece una actuación atinada como el hermano menor de la familia que sigue los pasos del mayor, teniéndolo como un referente dentro de su forma de actuar.

El film nos cuenta una historia actual que es la reflejada a color, mientras que todos los flashback que se dan dentro de la historia son en blanco y negro, para diferenciar los dos tiempos en los que trascurre el argumento. Los ambientes, la banda sonora y el diseño de vestuario son muy acertados, alejándose del clásico error de ubicar conductas y hábitos que no corresponden a determinados subgrupos sociales.


Sin embargo, American History es mucho más. Es una retrospectiva, una evolución, un abrir los ojos y ver el mundo, tal y como es, con sus matices y sus colores. Una esperanza de que se pueda lograr un cambio en la diferencia racial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentario recibido. Gracias por tu participación.

¡Nos vemos en los cines!